Iniciar sesión Gmail en la sección de almacenamiento

Muy pocas personas pensaron que con la llegada de Google se vería amenazado el reinado de Yahoo como el principal buscador. Lo cierto fue que estos desarrolladores nativos del Estado de California en los Estados Unidos demostraron que su algoritmo era mejor que el de todos sus competidores. O sea, no solamente  se trataba de un software de reconocimiento de búsquedas mucho más veloz, sino que también más  era preciso e intuitivo.

El siguiente paso natural en el crecimiento de una compañía de informática era la creación de un servicio de correo electrónico gratuito que compitiera con los demás, ofreciendo mayores ventajas.

Gmail fue el nombre que le dieron a ese instrumento de comunicación. Fue el primer servicio de mensajería electrónica que daba al usuario un gigabyte de almacenamiento. Se decía que con este espacio, los usuarios no tendrían que volver a borrar un solo mensaje (por supuesto, sabemos que hoy en día el espacio gratuito supera los 10 GB de almacenamiento, pero para entender este fenómeno, debemos situarnos en la perspectiva que teníamos de Internet hace más de una década).

Algo muy curioso de esos primeros años, es que en la página principal aparecía un contador, el cual iba sumando por segundo megabytes gratuitos al e-mail de cada usuario.Iniciar sesión Gmail

Otra cosa que también ha cambiado, es que antaño no cualquiera podía iniciar sesión Gmail en el sistema, es decir, para ingresar debías haber recibido una invitación electrónica de un amigo o conocido, quien te invitaba a probar este novedoso servicio.

Recuerdo que a mí me llegó dicho correo a mi cuenta de Microsoft. Al principio creí que se trataba de una broma, pues el contacto que me lo envió ya me había “estafado” más de una vez con correos basura.

Sin embargo, ingresé a la liga que venía en el mensaje y sin pensarlo dos veces me puse a crear un correo en Gmail. En un primer momento, esta se convirtió en mi cuenta secundaria, pues la mayoría de mis contactos usaban Hotmail.

A pesar de ello, con la llegada de los teléfonos inteligentes, todo el panorama de comunicación a través de e-mail cambió sustancialmente, pues para poder utilizar un teléfono con sistema operativo Android, era necesario dar de alta una dirección válida de Gmail.

Internet ha sufrido varias transformaciones en los últimos años. Una de las más grandes es que ahora muchísimas personas prefieren guardar sus archivos importantes en la “Nube” en vez de en un medio de almacenamiento tradicional como podría ser un CD, un DVD o el propio disco duro de la computadora.

Gran número de compañías empezaron a ofrecer la posibilidad de guardar información de manera virtual. No obstante, la renta mensual de la mayoría de ellos era bastante elevada, sobre todo si se quería tener una cantidad “decente” de GB disponibles (alrededor de unos cinco).

Fue en ese momento cuando Google Drive sentó las bases de lo que sería un servicio único en su especie.

Para comenzar, al igual que lo que ocurre con Gmail, el uso de Drive no tiene costo adicional y está completamente vinculado a tu cuenta de correo, de manera tal que puedes hacer una copia automática de todos los archivos adjuntos que te lleguen, si es que quieres que éstos no te ocupen espacio en la sección de e-mail.

También puedes marcar ciertos ficheros como compartidos o con “permisos de edición” para que así tus amigos y camaradas puedan editarlos de una forma fácil y divertida.

Pero versemos sobre la importancia que tiene un instrumento de esta envergadura en la vida de cualquier persona que de una u otra manera tiene que compartir datos con distintas personas.

Una cuestión que estamos seguros te llamará la atención es que al subir cualquier archivo a tu cuenta, de manera automática el sistema detectará el tipo de extensión que tiene, para indicarte cuál es el programa que lo puede abrir.

Por ejemplo, si se trata de un documento de texto aparecerá un icono de color azul con unas líneas en color blanco, Las hojas de cálculo aparecen de color verde, y las presentaciones de diapositivas en color amarillo.

Otra clase de documentos que se detectan fácilmente son aquellos que han sido creados con un programa de edición de archivos PDF o documentos de audio y vídeo. En estos casos, los iconos que verás en pantalla será el de Adobe Acrobat Reader, una pizarra de cine o una bocina emitiendo un sonido respectivamente.

No hay límite en el peso de los archivos, en tanto no excedas el espacio que queda disponible. Si instalas la aplicación móvil de Google drive en tu teléfono, podrás tener acceso rápido a todos tus contenidos de una manera muy sencilla, ya que además puedes marcar aquellos de mayor importancia para que se visualicen sin conexión. Esto te ayudará ahorrar datos, sobre todo cuando no puedes conectarte a una red inalámbrica.

Al ser parte de la suite de herramientas de Google, también cuenta con el buscador integrado, con el cual podrás encontrar tus documentos con tan sólo ingresar una o varias palabras clave.

Supongamos que has creado una carpeta con el nombre de “Vacaciones de verano” y que dentro de ella necesitas encontrar una imagen que tomaste durante un día de campo. En el caso de que tus imágenes las hayas guardado como “campamento uno, campamento dos etc.”, con tan sólo colocar esa palabra en la barra de búsqueda, el sistema te las mostrará por orden alfabético.

Por último, si quieres comprar o recientemente adquiriste una Chromebook, un ordenador portátil que funciona con el sistema operativo de Google Chrome, eres de los afortunados que ya cuentan con una suscripción gratuita por dos años de almacenamiento premium en Drive.

Eso quiere decir que durante ese periodo tendrás a tu disposición 100 GB de almacenamiento. Además, estos equipos tienen la peculiaridad de que cada una de las imágenes que se almacenan dentro de tu disco duro, también se guardan de manera automática en la nube a  modo de respaldo.

Si quieres más información acerca de estas computadoras portátiles, no dejes de visitar la página oficial de Google.