Leyendas cortas hondureñas El Comelenguas

Ciertas leyendas cortas hondureñas recuerdan a historias mexicanas que pese al paso del tiempo, han permanecido frescas en la memoria de la gente.

Por ejemplo, ahora mismo recuerdo el relato del chupacabras, un ser de aspecto demoníaco que como su nombre lo indica, se dedicaba a clavar sus colmillos en el cuello de las ovejas para luego extraerles la sangre y dejarlas literalmente secas, tiradas sin vida en los campos.Leyendas cortas de Honduras

Volviendo a Honduras, nos encontramos con algo similar y es que cerca de Tegucigalpa, a principios de la década de los años 50 del siglo XX, gran cantidad de campesinos estaban muy alarmados, ya que en esas zonas rurales las vacas y en general el ganado vacuno aparecían muertos por la mañana en la temporada de otoño.

Los animales yacían en el césped, con la quijada arrancada de raíz y la lengua cortada. Ojo, lo que desconcertada eran que dicho corte no parecía haber sido hecho por un instrumento similar a un cuchillo o una navaja, ya que se trataba de una incisión limpia.

Los granjeros contrataron a gente para que vigilara sus propiedades y así poder saber a qué o a quién se estaban enfrentando. Por increíble que parezca, los veladores reportaron que en las noches en las que había luna llena, aparecía en el cielo un animal de gran tamaño muy parecido al cóndor, pero con un pico mucho más afilado.

La bestia era muy ágil y rápida, tanto así que aunque algunos trataron de dispararle, ella evadía todos los proyectiles con absoluta destreza.

Fue entonces cuando la gente del pueblo bautizó a la criatura como El comelenguas, debido a que era la única parte del cuerpo del animal que desaparecía de la escena del crimen. Otros historiadores concuerdan con que este tipo de relatos está relacionado con el robo de ganado que durante esos años azotaba a ese país. Como quiera que sea, nos pareció que debías conocer esta historia, pues es una leyenda interesante.